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portada La Casa Ciega IV
Ficha del Libro:

Título: La Casa Ciega IV    comprar
Autor: VV. AA.
Editorial: Edaf
I.S.B.N.-10: 8441416176
I.S.B.N.-13: 9788441416178
Nº P´gs: 232


La Casa Ciega IV
por Sara E Rodríguez

  La editorial Edaf quiere llenar el vacío que existe en España en relatos cortos de misterio, género "muy minusvalorado que tiene pocas vías de salida", según Martínez Laínez, también autor de los prólogos que se incluyen en cada uno de los volúmenes que recogen los relatos inéditos de escritores hispanoamericanos y españoles.

Llegamos así al cuarto volumen de esta colección negrocriminal, en donde el misterio, como apunta Martínez Laínez en el prólogo “puede tener un componente fundamental tanto en el caso de Rufo como el de Lunar, las connotaciones con la política son evidentes, y añaden toques de amenidad e interés testimonial a los relatos”. Pero también en ellos se denuncian temas candentes como el abuso de poder, el narcotráfico y la corrupción social y política.

“Un Cadáver En La Bahía”, de Poli Délano (Madrid, 1936), es el elegido para abrir este cuarto volumen; se trata de un relato de misterio hecho en Chile, donde el precedente de este tipo de narrativa se remonta a la década de los cincuenta. Un cadáver aparece flotando en una bahía y al inspector Jacinto Lara le toca resolver el caso. Se trata de Aldo Zucchi, un inmigrante italiano -aparentemente normal-, casado y dueño de una frutería. Entonces, ¿quién lo podría querer matar? Su carácter se va revelando poco a poco como una fotografía, y el lector descubre que se trata de “un tipo que tomaba la vida por el lado bueno, luminoso y jovial, despreocupado de las sombras que él mismo, pudiera proyectar a su paso”. Pero Zucchi cometió un error: entusiasmarse con otra mujer.

Marcos Vera es de esos tipos que “podía representar su libertad o su infierno, pero pensó que cualquiera de los dos territorios estaba aún sin explorar y merecía la pena intentarlo”. Vera es el protagonista de “El Enigma Del Triple Sam”, escrito por Antonio Gómez Rufo (Madrid, 1954). Rufo plantea un misterio en el que aparecen implicados la organización terroristas Granollers Lliure, un complot internacional de contrabando de preservativos y el propio Marcos Vera. ¿Qué tenía que ver Marcos, que además era valenciano, con una organización terrorista y un contrabando de preservativos? Marcos Vera es perseguido en la ciudad condal por un tal Lluis Mateu, que perdió en una apuesta quince millones; desde entonces, sabiendo que es el único que puede cobrarle, y además no está muy protegido, su obsesión consiste en liquidarle para que así su deuda se olvide. Por eso Marcos Vera se ve obligado a refugiarse en un torreón. Todos convergen en un lugar ubicado en la calle principal del puerto barcelonés: el Triple Sam.

A Totico cuando era pequeño le llamaban El Bombillo, por culpa de la forma y el tamaño de su moropo. Totico era un infeliz y durante mucho tiempo aguantó que los del grupo lo llamaran por ese mote. Pero un día se cansó de ello y le dio a Manteca con una cañabrava. Desde entonces, demostró que él tenía lo que le faltaba a muchos imbéciles: las pequeñas células grises. Lorenzo Lunar (Santa Clara, Cuba, 1958) en “El Preso De La Celda <<raíz cuadrada de 169>>” presenta a un hombre hecho así mismo que pasó de llamarse Totico El Bombillo a convertirse en Totico La Ciencia; La Máquina Pensante del barrio. “El genio del crimen, el autor intelectual de cuanto golpe importante se diera en el barrio y un poquito más allá”. Cuando Totico entró en prisión lanzó un reto: “Voy a salir de esa cárcel”, dijo al final del juicio en que le echaron diez años de prisión. Antes de que la luna pasara tres veces por su fase de cuarto menguante, él estaría libre como un pájaro. Aquel desafío fue suficiente para que Totico fuera enviado a la celda número trece del reclusorio de máximo rigor de Santa Clara. Él sólo hizo una petición: que le quitaran ese número de encima del umbral de la puerta, y lo cambiaran por raíz cuadrada de 169, que era lo mismo pero no igual.
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